La miopía es cuando los objetos cercanos se ven nítidos pero los objetos distantes se ven borrosos. Por ejemplo, aunque podrá leer un mapa claramente, tendría problemas para ver lo suficientemente bien como para conducir un auto.

La miopía es un problema visual frecuente relacionado con el enfoque ocular, y su prevalencia ha ido en aumento durante las últimas décadas. Se calcula que para el año 2050, cerca del 50% de la población mundial será miope.

 

 

 

 

Visión de cerca: tipos de miopía

La miopía se clasifica según su intensidad.

  • Cuando es leve (menos de 3 dioptrías), se denomina miopía baja.

  • Si está entre 3 y 6 dioptrías, se considera miopía moderada.

  • Cuando supera las 6 dioptrías, se habla de miopía alta o severa.

En general, la miopía suele progresar durante la infancia y adolescencia, y tiende a estabilizarse entre los 20 y 29 años.
 

Visión de cerca: síntomas de la miopía

Entre los signos y síntomas más comunes de la miopía se encuentran:

  • cansancio visual,

  • dolores de cabeza,

  • necesidad de entrecerrar los ojos para enfocar mejor, y

  • dificultad para ver objetos lejanos, como carteles en la calle o pizarras escolares.

Muchos niños pequeños con miopía no se dan cuenta de que ven mal, por lo que es esencial realizar exámenes visuales periódicos. Algunos nacen con miopía, mientras que otros la desarrollan más adelante, generalmente en la adolescencia.
 

Visión de cerca: causas de la miopía

Para ver con claridad, los rayos de luz deben atravesar las estructuras frontales del ojo —la córnea y el cristalino— que actúan en conjunto para enfocar la luz directamente sobre la retina, ubicada en la parte posterior del ojo.
Una vez que la luz llega a la retina, esta transforma la señal en un impulso eléctrico que se envía al cerebro, permitiéndonos ver.

 

 
 

¿Qué causa la miopía?

En la miopía, la forma del ojo impide que los rayos de luz se enfoquen correctamente en la retina. En lugar de llegar a esta capa del fondo ocular, la luz se concentra delante de ella. Esto puede suceder si la córnea tiene una curvatura demasiado pronunciada o si el ojo es más largo de lo habitual. Como consecuencia, la imagen se forma de manera incorrecta y se percibe borrosa.
 

Factores que aumentan el riesgo de desarrollar miopía

Tener padres con miopía eleva la probabilidad de que un hijo también la presente, aunque no es imprescindible que haya antecedentes familiares para que aparezca. Se cree que múltiples factores, tanto genéticos como ambientales, influyen en su aparición.

La miopía suele detectarse en niños entre los 8 y 12 años. Durante la adolescencia, es común que progrese debido al crecimiento corporal acelerado, pero tiende a estabilizarse entre los 20 y 40 años.

Estudios recientes muestran que pasar mucho tiempo en interiores puede incrementar el riesgo de miopía en la infancia. En contraste, pasar más tiempo al aire libre con luz natural puede reducir ese riesgo.
 

Complicaciones a largo plazo de la miopía

Las personas con miopía, especialmente si es severa, tienen un riesgo mayor de sufrir desprendimiento de retina, una afección grave en la que esta capa se separa de la pared ocular, lo que puede causar pérdida de visión. Por ello, es fundamental que quienes tienen miopía avanzada se realicen controles oftalmológicos regulares.

Además, la miopía severa se asocia con mayor probabilidad de desarrollar glaucoma, cataratas y otras enfermedades oculares.
 

¿Cómo se diagnostica la miopía?

El diagnóstico se realiza como parte de un examen oftalmológico completo.

  • En personas que pueden leer letras, se utiliza un foróptero para medir el grado de miopía y establecer la receta de anteojos.

  • En niños pequeños que aún no saben leer, se emplea un retinoscopio, un instrumento que ayuda a determinar cómo se enfoca la luz dentro del ojo y permite calcular la prescripción adecuada.
     

Tratamiento de la miopía

1. Anteojos y lentes de contacto

Son los métodos más comunes y sencillos para corregir la miopía. Estos dispositivos redirigen la luz para que se enfoque correctamente sobre la retina. Es probable que se necesiten nuevas recetas con el tiempo, ya que la visión puede cambiar.
 

2. Cirugía refractiva

En adultos, existen procedimientos quirúrgicos para reducir la miopía:

  • Cirugía láser, como:

    • LASIK

    • Epi-LASIK

    • PRK

    • SMILE

    Estas técnicas modifican la forma de la córnea para mejorar el enfoque de la luz.

  • Intercambio refractivo de lente
    Consiste en retirar el cristalino natural y reemplazarlo por una lente artificial que permite enfocar mejor.

Todas las cirugías tienen riesgos, como visión nocturna reducida o halos alrededor de las luces. Es importante hablar con el oftalmólogo sobre las expectativas visuales y evaluar juntos las opciones.
 

¿Se puede prevenir o frenar la progresión de la miopía?

Una de las medidas más efectivas para prevenir o ralentizar el avance de la miopía es fomentar que los niños pasen más tiempo al aire libre. Mantener un equilibrio saludable entre las actividades interiores y exteriores favorece la salud visual.
 

Tratamientos para frenar la progresión de la miopía

1. Ortoqueratología (Orto-K)

Este tratamiento utiliza lentes de contacto rígidos que se colocan durante la noche para moldear temporalmente la córnea. Puede ser efectivo, pero conlleva el riesgo de infecciones oculares graves.
 

2. Gotas de atropina en baja dosis

El uso diario de gotas de atropina diluidas puede desacelerar el crecimiento del ojo, lo que a su vez limita la progresión de la miopía. Se aplican antes de dormir, y su uso prolongado ha demostrado reducir el avance de la miopía en un 80% de los casos. Los efectos secundarios pueden incluir leve enrojecimiento o picazón.
 

3. Lentes de contacto especiales

Los lentes de desenfoque periférico están diseñados para niños entre 6 y 12 años con miopía. Tienen zonas diferenciadas que corrigen la visión central y difuminan la periférica, lo que puede ayudar a ralentizar el crecimiento del ojo.

No todos los niños responden de la misma manera a estos lentes, pero pueden ser útiles especialmente cuando hay antecedentes familiares de miopía. Como cualquier lente de contacto, deben usarse con higiene adecuada para evitar infecciones.
 

Importante: métodos sin evidencia

Actualmente, no existe evidencia científica que respalde el uso de ejercicios oculares, suplementos vitamínicos o pastillas como formas efectivas para prevenir o curar la miopía.